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Impunidad de los exgobernadores

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Editorial

Llevar a prisión a los ex gobernadores priistas que cometieron tantas atrocidades y que han gozado de impunidad que les garantizaba el control y subordinación del Poder Judicial, parece imposible, pero no en el caso de Mario Marín Torres, de Puebla, por el delito de tortura en contra de la periodista Lydia Cacho.

El audio que dio a conocer el diario La Jornada hace años, sobre la conversación telefónica del entonces gobernador priista de Puebla y el empresario de origen libanés Kamel Nacif dibuja de cuerpo entero a gobernantes vinculados con delincuentes, el abuso de poder, por un lado, y la impunidad, por el otro.

¡”Quiúbole, Kamel, contesta el gobernador Marín. Mí gober precioso, elogía Kamel Nacif. Mi héroe, Chingao. No. Tú eres el héroe de esta película, papá, agradeció el empresario textilero por “coscorrones” que le dieron a “la pinche vieja”, refiriéndose a Lydia Cacho.

El audio confirma que a petición del empresario Nacif, el gobernador Martín ordenó en 2005, la detención de la periodista Lydia Cacho por haber mencionado en su libro “Los demonios del Edén”, la red de pederastas en la que destacaban los empresarios Kamel Nacif y Jean Succar Kuri, éste último condenado en 2011 a 13 años de prisión por pornografía y corrupción de menores.

La lucha de Lydia cacho ha sido larga, después de su arbitraria detención, de las torturas a la que fue sometida y revictimizada por las autoridades, que ha sido documentada, lo que permitió, finalmente, órdenes de aprehensión en contra del ex gobernador Mario Marín Torres, el empresario Kamel Nacif, el ex subdirector de Seguridad Pública, Delfino Karam Beltrán, y el marinista Juan Sánchez Moreno, ex jefe de Mandamientos Judiciales, detenido ya en el Estado de México.

Ha sido tortuoso el camino que ha seguido la periodista Lydia Cacho hacia la justicia, pero ha valido la pena, porque hoy es ejemplo para otras tantas víctimas del abuso de poder y de la impunidad.

No faltarán aquellos que quieran darle una interpretación política, porque este año, casualmente, hay elecciones extraordinarias de gobernador en Puebla, y el PRI lleva como candidato a uno de los políticos vinculados al ex gobernador “precioso” Mario Marín, Alfredo Jiménez Merino, al lado del que reapareció el 31 de marzo último, en el arranque de campaña electoral.

La realidad es distinta, porque la Juez adscrita al Primer Tribunal Unitario del Vigésimo Circuito con sede en Cancún, Quintana Roo, libró orden de aprehensión en el expediente 09/2019-IV que surgió de la negativa de otro Juez a ejecutar el recurso de apelación interpuesto por el Agente del Ministerio Público de la Federación el 26 de Noviembre de 2018 al Juez Segundo de Distrito que negó a girar orden de aprehensión en el expediente 26/2018, un  caso que se ha alargado por 14 años.

Hace algunos años, en Oaxaca fue detenido el empresario radiofónico Humberto López Lena, en un hecho sin precedentes en la justicia de Oaxaca, por los que en el pasado fueron considerados “delitos” para perseguir y encarcelar a los periodistas. Durante años, López Lena denunció que había sido víctima de una venganza política y reclamó justicia, pero hoy no se menciona más su caso.

Los mexicanos han sido testigos de un largo proceso de descomposición política en los más altos niveles de gobierno que los llevaron a optar por propuestas electorales distintas al PRI, primero con el PAN, y después del retorno del priismo a Los Pinos, con Morena y sus aliados, con la esperanza de nunca más el poder presidencial sirva para el abuso de poder y la impunidad.

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