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Descomposición social, responsable de tragedia

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Oaxaca de Juárez, Oax.- Petróleos Mexicanos (Pemex) debe explicar quién dio la orden de abrir el flujo de combustible en el ducto que explotó la noche del viernes en Tlahuelilpan, Hidalgo, al tiempo que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) debe informar por qué sus elementos no montaron un cerco o alguna otra acción alrededor de la fuga que se registraba en el ducto siniestrado para impedir que la población se acercara y robara el combustible, sentenció el director del Corporativo de Medios de Información (CMI), Humberto López Lena, al participar en Encuentro Sabatino.

Ambas acciones pudieron haber evitado el percance por el que hasta ayer se contabilizaban 85 muertos y al menos 66 heridos, agregó el comunicador y empresario juchiteco, quien advirtió que han existido posturas negligentes al interior del equipo del actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, lo que podría dar origen a la hipótesis de que alguien pretende boicotear la lucha contra el tráfico de combustible comenzada por la actual administración.

Sin embargo, para el director de Noticieros Encuentro, Francisco Vásquez Jiménez, y el analista Miguel Ángel Schultz Dávila, los 25 soldados que se apersonaron en el lugar de los hechos desde dos horas antes de que se registrara la explosión fueron rebasados por el alrededor de mil personas que, según datos extraoficiales, se encontraban en el lugar llenando bidones y garrafas del carburante.

Con el 95.7 de Frecuencia Modulada en la ciudad de Oaxaca como estación piloto, Vásquez y Schultz comentaron que la tragedia suscitada el 18 de enero a las 19:00 horas, tuvo su origen en la descomposición social que priva en el país y que ha quedado en evidencia durante los últimos meses, con escenas donde pobladores de diversas entidades incurren en actos de rapiña cuando se suscitan percances carreteros en los que se ven involucrados automotores cargados con víveres.

Sin importarles que sea un robo, los ciudadanos se adueñan de la mercancía, así sean reses, como ocurrió el pasado siete de enero en Veracruz sobre la autopista Isla-Tinaja, donde ciudadanos robaron y sacrificaron en la vía pública el ganado que transportaba una unidad que momentos antes se había visto involucrada en un choque, situación parecida a la que se registró en Tlahuelilpan, Hidalgo, donde los vecinos hurtaban gasolina de una toma clandestina, a pesar de los riesgos que ello implicaba.

Humberto López Lena reviró que no se trataba de reprimir a la población, sino de implementar acciones preventivas que pudieran desembocar en un hecho como el que finalmente sucedió, cuando una explotación tomó desprevenidos a los pobladores y decenas de ellos que quedaron envueltos en las llamas.

El analista sostuvo que la lucha contra la delincuencia emprendida por López Obrador no es una ocurrencia, pues fue una de sus promesas de campaña, pero resaltó que su equipo de trabajo ha incurrido en improvisaciones o “errores” como el hecho de haber abierto el ducto de Tula, donde ocurrió la explosión, a pesar de que días antes se había anunciado que todos los conductos ubicados en el centro y bajío del país permanecerían cerrados como parte de la estrategia para combatir el robo de combustible y su posterior venta ilegal en el mercado negro.

Tales inconsistencias, añadió, podrían desembocar en que se registren más explosiones, pero éstas provocadas, en otros ductos, como se suscitó en Querétaro minutos después del caso Hidalgo, el viernes pasado.

Para Wilfrido Hernández Martínez, director de Diario Encuentro, es trascendental que las autoridades sostengan los “hilos de la hebra” para desarticular el sistema corrupto instaurado por el robo de combustible, por lo que se pronunció a favor de que el gobierno federal corrija las equivocaciones en las que ha incurrido y continúe en la campaña que ha emprendido.

En más al respecto, refirió que López Obrador no se ha topado con un país en contingencia sino en desgracia nacional y, ante ello, la misión de un “estadista es cimentar las bases para vivir un futuro mejor”.

Miguel Ángel Schultz apuntó que lo que actualmente sucede en México es una “disputa cruda por la nación y la riqueza”, entre las nuevas autoridades y los grupos políticos y delictivos que han controlado el país durante las últimas décadas.

Al respaldar las acciones contra el hurto de gasolina y diesel, reiteró que en México se vive un saqueo despiadado de los recursos petroleros orquestado no solamente por medio de tomas clandestinas sino desde el interior de refinerías y plataformas marítimas.

Luego, acusó que las grandes empresas informativas, ligadas con gobiernos pasados, se han empeñado en convencer a la población de que se trata de una estrategia inadecuada, cuando es una necesidad que la nación recupere su soberanía alimentaria y energética.

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