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Editorial

Sin la prensa que denuncia, México no sería lo que es hoy; ni Oaxaca.

La prensa le arrebato al gobierno la libertad en todo intento por amordazarla.

No hubo silencio de la prensa cuando el gobierno cometía atrocidades en contra los mexicanos.

No hubo silencio de la prensa de Oaxaca cuando el gobierno reprimió al magisterio y organizaciones sociales aquel 14 de junio.

No hay silencio hoy cuando el Gobierno del Estado a través del “Comité de Autenticidad” pretende excluir a pueblos y comunidades indígenas de la máxima fiesta de los oaxaqueños para el mundo, la Guelaguetza.

Quiénes son y porqué se atreven a calificar la autenticidad de la cultura de  los pueblos y comunidades de Oaxaca, sino entienden la vida comunitaria y el valor genuino que representa para los indígenas cada expresión de su cultura.

Excluir a Juchitán de Zaragoza y a Betaza, dos comunidades zapotecas de Oaxaca, es una imperdonable ofensa para los indígena no solo del Estado sino del país, porque son la expresión más genuina de la cultura de nuestros pueblos originarios.

El Comité de Autenticidad ha servido al Gobierno del Estado para premiar o castigar a las delegaciones que participan, tradicionalmente en la Guelaguetza; por motivos políticos o por la soberbia de gobernantes o políticos que quieren hacer sentir su poder.

La política no está ausente de una festividad tan relevante cultural e históricamente para Oaxaca, como la Guelaguetza, y la exclusión de las delegaciones de Juchitán y Betaza, particularmente, es un mensaje claro de las rivalidades partidistas y futuros procesos electorales, que no debió enviar el gobernador Alejandro Murat Hinojosa.

Por el menor respeto a Oaxaca, a las comunidades y pueblos indígenas, el gobernador no debe usar al Comité de Autenticidad para poner en práctica una política racista, excluyente, que ofende y lastima a los pueblos zapotecos de Juchitán y Betaza, y a otros más que, solidariamente, se sentirán agredidos por una decisión arbitraria que resta grandeza a la máxima expresión cultural y racial de América Latina.

En la lucha de Juchitán y Betaza por estar presentes en la Guelaguetza de los Lunes del Cerro, estará, como ha estado en cada uno de los acontecimientos importantes de Oaxaca, el diario Grafico de Oaxaca.

Eso es el Gráfico, el periódico que recoge las expresiones de los oaxaqueños; siempre al lado de la resistencia, de los movimientos sociales, de las manifestaciones y de las protestas otros descalifican para complacer al gobierno.

Los gobernantes no han entendido que van de paso, que llegan al poder y hacen lo poco que pueden, pero siempre mucho menos de lo que deberían hacer, y pierden el tiempo tratando de manipular o desvirtuar la cultura de los oaxaqueños.

Es una forma estúpida de perder el tiempo, porque la cultura de los pueblos y comunidades indígenas es inalterable; se graba en la menta de cada generación y permanecerá mientras se siga transmitiendo a los niños como lo hicieron sus ancestros a los que se recuerda y se honra en cada una de las expresiones culturales de la Guelaguetza.

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