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Alebrijes: Por corrupción de Cué, sin estadio para Liga MX

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Fueron las empresas ICA y Casaflex las encargadas del proyecto del estadio del Instituto Tecnológico de Oaxaca (ITO), ellas comenzaron la obra en las instalaciones del Deportivo Poniente en 2013. Hoy, el estadio cuenta con zonas y accesos para personas con discapacidad, un aforo para poco más de 15 mil espectadores; servicio médico; sanitarios, regaderas y vestidores para equipos locales y visitantes; una sala de prensa; 18 sanitarios para mujeres y 16 para hombres; además de 27 locales comerciales y un estacionamiento para 600 vehículos.

Fue inaugurado el 27 de marzo de 2016 y supuestamente, con esas características reunía los requisitos para que el equipo Alebrijes pudiera ascender, pues el estadio cumplía con los requisitos que exige la Liga MX.

El gobierno de Gabino Cué ‘vendió’ la idea de que el estadio contaba con los estándares que exigirían cualesquiera federaciones de futbol.

EL ENGAÑO

Sin embargo, al paso del tiempo, el equipo comenzó a manifestar sus deficiencias: el proyecto de contar con un plan sólido de fuerzas básicas sí lo cumple Alebrijes, pero no en Oaxaca, sino en el Estado de México. También cuenta con franquicias en sub-13 y hasta sub-20, además de Segunda y Tercera División, pero esos equipos no radican en Oaxaca. Además, su estadio debía tener aforo mínimo para 20 mil espectadores sentados y luz suficiente para partidos nocturnos, cosas que no cumple a la fecha.

La construcción del estadio fue cuestionada en su momento por el senador Benjamín Robles Montoya, quien denunció al entonces secretario de Administración, Alberto Vargas Varela, por presuntos actos de corrupción. Robles exigió al funcionario que explicara “quién es el verdadero dueño de los Alebrijes Futbol Club, porque mucho se ha hablado de la familia San Román, pero la realidad es que RH Corporativo, empresa de Vargas Varela, controla la nómina de los jugadores desde los tiempos del Necaxa y Tecamachalco”.

Pero eso no fue todo: el Corporativo de Apoyo y Defensa de los Constructores Oaxaqueños (Cadco) denunció ante la Auditoría Superior de la Federación (ASF) a excolaboradores de Gabino Cué por presuntos actos de corrupción que ascienden a 2 mil 776 millones de pesos, así como por desvío de recursos del fondo federal antipobreza Fonregión para las obras como el estadio de futbol.

El presidente del corporativo en esos tiempos, Luis Alberto Ramírez Colmenares, dijo que llevaron la queja al presidente Enrique Peña Nieto y al entonces secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, por la evidente “protección” del gobierno de Gabino Cué, ya que la Auditoría Superior y el Congreso locales se niegan a investigar los casos”.

DOS AÑOS DE IMPUNIDAD

Ya pasaron dos años de su inauguración y hasta el momento de las denuncias presentadas, no se tiene ninguna investigación oficial, no hay detenidos, no hay acusaciones formales. El titular de Sinfra en ese tiempo, Sergio Pimentel Coello, precisó que el estadio se construyó en un área de 11.2 hectáreas con una inversión de 447 millones de pesos. De esa bolsa global, 336 millones fueron destinados para la edificación del estadio de futbol y 111 para el “plan maestro de la unidad deportiva”. Además, claro, de la denuncia de Cadco.

El exgobernador Gabino Cué Monteagudo dio el estadio del Instituto Tecnológico de Oaxaca (ITO) por 20 años al equipo de los Alebrijes sin que la familia San Román, dueña del equipo, diera un solo peso al gobierno estatal que para su construcción.

El exsecretario de Administración, Alberto Vargas Varela, fue el encargado de firmar y entregar por 20 años el estadio de futbol del Instituto Tecnológico de Oaxaca (ITO) al equipo Alebrijes propiedad del Grupo Tecamachalco de la familia San Román, cesión que inició el 11 de julio de 2016 y la cual vence el 11 de julio del 2036.

COMODATO VENTAJOSO

El convenio es a todas luces ventajoso, puesto que el Grupo Tecamachalco no paga un solo peso al gobierno del estado de Oaxaca por explotar el estadio con la venta de entradas, alimentos y alcohol; en cambio la administración estatal paga miles de pesos para el mantenimiento del inmueble.

Tan era su negocio que Vargas Varela destinaba 200 mil pesos cada vez que el equipo jugaba en la ciudad pues adquiría 800 boletos que el entonces servidor público distribuía entre amigos y familiares.

Además, el Grupo Tecamachalco incumple hoy en día con dos de las cláusulas del convenio de cesión, una de ellas es donde se establece que el equipo Alebrijes debe solicitar a la autoridad municipal, con 48 horas de anticipación, el permiso para la venta de bebidas embriagantes.

La segunda cláusula que viola Alebrijes es la relacionada a la seguridad pública tanto en el exterior como al interior del estadio, pues el documento establece que el equipo debe ser responsable de la contratación de seguridad pública.

Por no cumplir estas cláusulas, en las afueras del estadio los robos a los autos y las riñas son constantes, la vialidad un caos cada que juega Alebrijes, señalaron los aficionados.

EQUIPOS DE LUJO EN ESTADOS POBRES

La final de la temporada 2017-2018 de la Liga de Ascenso la disputan Alebrijes de Oaxaca y Cafetaleros de Tapachula, franquicias que tienen cinco y dos años, respectivamente, de participar en la categoría. Entre los retos que enfrenaron los equipos están: generar interés de los aficionados para que acudieran a los juegos; que empresas creyeran en el proyecto para que participaran como patrocinadores y la construcción o remodelación de los estadios.

Alebrijes y Cafetaleros se encuentran en los dos estados con los mayores porcentajes de población en situación de pobreza, han enfrentado fenómenos naturales y, en el plano deportivo, la ilusión que significaba llegar a la máxima categoría no llegará por no cumplir con los requisitos establecidos en el reglamento.

Según datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, en Chiapas 76% de la población vive en condiciones de pobreza, mientras que en Oaxaca el índice llega a 66 por ciento.

ALEBRIJES LO SABÍA

La Federación Mexicana de Futbol confirmó en un comunicado que las reglas de competencia, así como del sistema de ascenso y descenso de la temporada 2017-2018, fueron aprobados por la asamblea de clubes de la Liga MX el 22 de mayo de 2017, lo cual fue informado y ratificado por la propia Asamblea de equipos del Ascenso. Por tanto, Alebrijes o en todo caso el gobierno de Oaxaca, sabían que debían realizar la sobreinversión en el estadio del ITO para certificarlo, además de que el club debía trasladar toda su infraestructura de fuerzas básicas y equipos en ligas menores a Oaxaca. Pero no se hizo ninguna de estas cosas.

“Nada del sistema de competencia, ni de las condiciones para el ascenso y descenso han sido modificados en absoluto, siendo el reglamento vigente el único que establece las normas que habrán de aplicarse en la presente”, ratificó la FMF.

Alebrijes y Cafetaleros ganaron el derecho de jugar la Final por el Ascenso, sin embargo, como no están certificados no pueden ascender a la Liga MX.

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